En este precioso lugar pasamos en julio un fin de semana inolvidable. La decoración, cuidada y sorprendente ... La naturaleza que lo envuelve todo, ¡y es Madrid! Gracias por las mil atenciones. Volveremos seguro.¡No pienso perderme el otoño aquí!
La estancia fue extraordinaria, porque nos trataron muy bien en todo momento. A las instalaciones no les falta nada y además era todo muy acogedor. La cocina merece la pena. El entorno es muy bonito y se pueden hacer excursiones. Te quedas con ganas de volver.