Hospitalidad, amabilidad y buen trato,
de: Óscar
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usr290861,
22/08/2008
Hemos pasado mi mujer y yo este finde en Cantabria pernoctando en la posada que regentan Pepe y su mujer. Dos personas encantadores y amables. Un trato natural y tranquilo que han ayudado para que todo fuese perfecto estos días.
Habitación muy limpia con baño muy limpio, cómoda y bonita. El aspecto de la casa y del jardín inmejorable.Desayuno fenomal de café con leche, tostadas recién hechas por el amable Pepe, madalenas y los típicos sobaos de la zona. ¡Volvemos seguro!