Una casa con el cielo por techo y el mar a los pies en Tías, con toda la isla al alcance de la mano. Unos anfitriones-caseros, Jaime y Estela, de excepción que nos cuidaron de maravilla en todos los sentidos con gran discreción y cortesía. Unos niños... [
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Una casa con el cielo por techo y el mar a los pies en Tías, con toda la isla al alcance de la mano. Unos anfitriones-caseros, Jaime y Estela, de excepción que nos cuidaron de maravilla en todos los sentidos con gran discreción y cortesía. Unos niños, Amelia y Jaime, encantadores y muy divertidos que encajaron muy bien con los nuestros. Y todo en una isla que se te mete en el corazón, en la que todo el mundo te trata con mucha amabilidad y simpatía. ¿Qué más podríamos desear? ¡Volver! [
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