Los dueños, encantadores, nos acompañaron desde belmez a la casa, porque te puedes liar un poco para llegar. Y nos enseñaron todo el ajuar. ¡tienen hasta exprimidor, por si te quieres hacer un zumito!. La casa estaba fresquita, muy limpia y coquetísi... [
suite]
Los dueños, encantadores, nos acompañaron desde belmez a la casa, porque te puedes liar un poco para llegar. Y nos enseñaron todo el ajuar. ¡tienen hasta exprimidor, por si te quieres hacer un zumito!. La casa estaba fresquita, muy limpia y coquetísima. Tranquilidad absoluta. Lo único malo, los mosquitos por la noche no te dejan cenar en el patio. [
réduire]