Pueblo de piedra, prados de verde intenso, montañas nevadas... Parece mentira que algo pueda eclipsar un paraje tan maravilloso como las malloak y aralar. Pero en kaardel el trato de kristina, ramon y por supuesto, oier y laiene, destaca por encima d... [
suite]
Pueblo de piedra, prados de verde intenso, montañas nevadas... Parece mentira que algo pueda eclipsar un paraje tan maravilloso como las malloak y aralar. Pero en kaardel el trato de kristina, ramon y por supuesto, oier y laiene, destaca por encima de todo ello. Hemos estado como en casa, que digo, hemos estado en casa. Repetiremos, y pronto. Eskerrik asko familia, laister ikusiko dugu elkar. Mosu asko izaro, leire eta garikoitzen partez. [
réduire]