Hace unas horas que saliamos por la puerta de la posada de los vientos con nieve bajo nuestros pies despidiéndonos de Juan y Pilar con rumbo al mundo real, añorando la calida casa, el fuego que hacía brillar la alegría en nuestro corazón, el desperta... [
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Hace unas horas que saliamos por la puerta de la posada de los vientos con nieve bajo nuestros pies despidiéndonos de Juan y Pilar con rumbo al mundo real, añorando la calida casa, el fuego que hacía brillar la alegría en nuestro corazón, el despertar tranquilo del amanecer, las vistas desde la ventana del mundo verde... 8 horas después todo parece un sueño, pero es un sueño hecho realidad. Gracias nuevamente a Juan, Pilar y Martín por la amabilidad que habeis tenido con nosotros. Pronto volveremos para recordar que no muy lejos se puede disfrutar de belleza, paz y tranquilidad. [
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