A primeros de Julio estuvimos diez personas: abuelos, hijos y nietos. Los dueños Juan y Conchi, personas amables y educadísimas. Aparecían siempre y solamente, cuando los encesitabas. La casa es nueva y estaba limpísima. Nada de los alrededores moles... [
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A primeros de Julio estuvimos diez personas: abuelos, hijos y nietos. Los dueños Juan y Conchi, personas amables y educadísimas. Aparecían siempre y solamente, cuando los encesitabas. La casa es nueva y estaba limpísima. Nada de los alrededores molestaba: ni vecinos ni perros ladradores. El descanso es total. El jardín de unos 200 m2, estaba muy cuidado. Desde sus cierres de piedra se ven unas estupendas vistas. Dejé las luces de mi coche encendidas y se agotó la batería. Faltó tiempo para que gente del lugar me ayudara. Dicho sea de paso, personas que aman a su terruño, pero que de ello no hacen causa excluyente o racista. ¡Con qué tranquilidad y libertad te mueves por esas tierras. A unos 400 m se encuentran las Bodegas Briego, de fácil visita y cuyos dueños amigos de Juan y Conchi, tres hermanos, te la enseñan con agrado y profesionalidad. ¡Qué vino tan exquisito!. Excelente lechazo en Mannix de Campapero. (Reservar). Sin duda, volveremos si Dios quiere. [
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