Es la segunda vez que nos alojamos en El Raval para relajarnos y descansar. Esta vez nos hemos quedado más tiempo y han sido cuatro días inolvidables en un lugar maravilloso y acogedor. Elena (la dueña de la casa) es un encanto de mujer que nos tra... [
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Es la segunda vez que nos alojamos en El Raval para relajarnos y descansar. Esta vez nos hemos quedado más tiempo y han sido cuatro días inolvidables en un lugar maravilloso y acogedor. Elena (la dueña de la casa) es un encanto de mujer que nos trata de maravilla, nos prepara unos desayunos fantásticos para empezar bien el día y te hace sentir como si estuvieras en casa. La casa cada vez me fascina más ya que es de lo más romántica, con una decoración muy cuidada y está en un pueblo que lo tiene todo: tranquilidad, rodeado de montaña con rutas para caminar, y muy céntrico ya que también tiene cerca la playa. Para mi es el sitio ideal para olvidarte de todos los agobios y el estrés que nos da la vida diaria, el trabajo y la gran ciudad. Gracias por todo de nuevo Elena. No sé cuando será pero volveremos. Un abrazo [
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