Con un niño de un año no siempre es fácil viajar ni sentirse como en casa, pero en Aguallevada todo han sido facilidades (gracias chicas por cuidar de los "bibes" de Pablete). Resulta ideal, al caer la tarde disfrutar del frescor del jardín y de la p... [
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Con un niño de un año no siempre es fácil viajar ni sentirse como en casa, pero en Aguallevada todo han sido facilidades (gracias chicas por cuidar de los "bibes" de Pablete). Resulta ideal, al caer la tarde disfrutar del frescor del jardín y de la paz que aquí se respira. Gracias amigas por todo (y mucha suerte! Pilar) [
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