La casa, encantadora. Rústica pero con lo necesario para una estancia cómoda y acogedora y, sobre todo, muy muy limpia. El pueblo, tranquilo, recóndito... inmejorable. Sobre el paisaje, no hay palabras. La primavera nos maravilló en Los (Las) Arribes... [
suite]
La casa, encantadora. Rústica pero con lo necesario para una estancia cómoda y acogedora y, sobre todo, muy muy limpia. El pueblo, tranquilo, recóndito... inmejorable. Sobre el paisaje, no hay palabras. La primavera nos maravilló en Los (Las) Arribes. A quien le guste andar y patear caminos, encontrará un lugar extraordinario para extasiarse. Y entre todo, lo mejor... el trato con los propietarios. Hacen que te sientas un invitado, un huésped de verdad. Aman su tierra y te transmiten ese amor. Gracias Víctor y Merche. [
réduire]